Los festejos de Gifesa, la imagen del Rey Pelayo, ‘Gijón caliente caliente’, el ‘Elogio’ y, ahora, ‘Asturias con sal’ se han sucedido como reclamo turístico desde 1959.
Gijón siempre ha sido una ciudad volcada en promocionar su imagen. La reciente creación de una marca de ciudad para utilizarla en casi todos los ámbitos económicos del municipio -’Gijón, Asturias con sal’- no es la primera ni será la última. Ya a finales de la década de los 50 del siglo pasado se llegó a crear una sociedad ajena al Ayuntamiento encargada de la organización de los festejos locales y de promocionar el turismo. Se llamaba Gijonesa de Iniciativas, Festejos y Atracciones (Gifesa), nacida en 1959 a imagen de la Sociedad Ovetense de Festejos.
Su gestación, curiosamente, obedeció a las dificultades que pasaban los comerciantes con la celebración de muchos concursos hípicos que hacían que gran parte de la población se desplazara a Las Mestas. Conseguir que los ciudadanos prefirieran quedarse en la zona centro era el objetivo y para ello Gifesa ideó la organización de multitud de festejos. Su final llegó en 1962 cuando el Ayuntamiento le encargó la organización del primer torneo Costa Verde de fútbol. El escaso apoyo municipal y los malos resultados económicos hicieron que la promoción turística retornara al ámbito oficial.
A partir de entonces, el escudo de la ciudad, es decir, la imagen del Rey Pelayo, coronaba casi todas las promociones. Era la imagen. Se elaboraron entonces los primeros eslóganes publicitarios, como el de ‘Gijón se escribe con uve (de verano)’. El espaldarazo definitivo llegaría en 1969, cuando se puso en marcha un plan turístico nacional para potenciar la costa española. Gijón se convirtió así en la capital de la Costa Verde. Y ese fue su eslogan y seña de identidad durante años, prácticamente hasta 1985, cuando irrumpió el afamado ‘Asturias, paraíso natural’ y la imagen de la silueta del balcón principal de Santa María del Naranco, una marca y un logotipo regional que se impuso con el fuerte impulso dado desde el Principado.
‘La mar de bien’
A finales de esa década se hicieron cargo de los festejos gijoneses el edil Daniel Gutiérrez Granda y Miguel Rodríguez Acevedo. Y el turismo y los festejos gijoneses tomaron un nuevo impulso gracias a la creación, fundamentalmente, de llamativos eslóganes acompañados por una programación festiva muy completa y atractiva. De aquella época son los lemas ‘Gijón, caliente caliente’ o ‘Gijón, la mar de bien’. Durante un lustro, camisetas, toallas, vasos de sidra y demás ‘merchandasing’ con estos eslóganes eran habituales en los meses de verano.
Pero no tardaría en haber un cambio radical. Tras años con una imagen poco definida se iba a conseguir una que aún permanece. En 1990 se inauguró con polémica la escultura de ‘Elogio del Horizonte’, obra de Eduardo Chillida. Poco después, en 1993, se crea la Sociedad Mixta de Turismo y Festejos. Ambos formarían una simbiosis perfecta con un logotipo que se convertiría en seña de identidad de Gijón.
En 1999, la Sociedad Mixta de Turismo abandonaría su apartado de festejos, que se incluiría entre las responsabilidades del Teatro Jovellanos. La entidad se centró únicamente en la promoción turística.
Entretanto, multitud de logotipos y eslóganes comenzaron a salpicar el escenario local, debido sobre todo a la creación de más empresas y fundaciones municipales y a la puesta en marcha de campañas de promoción con identidad propia.
«Todo es posible»
El siglo XXI irrumpió con la villa de Jovellanos huérfana de imagen. Y el Ayuntamiento ideó un ‘Plan estratégico del destino turístico Gijón’ que entre sus apartados incluía crear una marca de ciudad. Este año, a finales de agosto se convocó el concurso y el 20 de octubre se falló. ‘Gijón, Asturias con sal’ fue el lema elegido para transmitir la idea de «una ciudad libre, acogedora, en la que todo es posible y sorprendente».
Con este nuevo instrumento se afrontarán los retos del nuevo siglo para conseguir diferenciarse del resto de la Cornisa Cantábrica, donde la competencia por atraer al turismo es feroz. Pero esta marca no sólo tiene como objetivo los potenciales visitantes, sino también servir de acicate a empresas para que se instalen en el municipio y a cualquier otra iniciativa que se pueda dar en un futuro para mayor beneficio del concejo.
Las posibilidades de aplicación previstas son múltiples y se irán desvelando poco a poco.
fuente/elcomerciodigital.com/