Medio Ambiente inició ayer su actuación de emergencia para consolidar el paseo al tiempo que se acentúa la pérdida de arena.
El temporal y las mareas no impidieron que la empresa Ceyd iniciara ayer las obras de consolidación del muro del paseo de la playa de Salinas, aunque limitaron a unas pocas horas la duración de los trabajos. Mientras una excavadora comenzaba a construir una escollera a unos cinco metros, según datos facilitados por el Ministerio, de la base del muro, el mar continuaba devorando arena. En los últimos días, y pese a que la altura de las mareas no es especialmente significativa, se ha llevado mucha, dejando aún más al descubierto la zapata del muro, tanto en profundidad como longitudinalmente, y las grandes piedras que sirven de escollera.
La actuación de emergencia promovida por el Ministerio de Medio Ambiente abarca un tramo de unos 350 metros de largo, desde el puesto de Salvamento hasta los Gauzones. Tal y como están las cosas, puede quedarse corta. Ayer, la escollera construida en su día bajo la arena como refuerzo extra del muro con los restos del mismo paseo y grandes bloques de piedra, era perfectamente visible desde la rampa de acceso situada a la altura del Gauzón IV hasta más allá del puesto de Salvamento. Unos 600 metros. De ahí que el Ayuntamiento esté elaborando un informe técnico para solicitar a Medio Ambiente que amplíe la zona de actuación.
El jefe de la Demarcación de Costas en Asturias, Ramón Galán, insistió ayer en que el muro se encuentra en perfecto estado, apoyándose en un estudio del que por ahora sólo se ha dado a conocer un avance de sus resultados. Según explicó, las obras recién iniciadas tienen como objeto «impedir que el agua y la arena se filtre bajo el paseo y provoque pequeños hundimientos, como el que apareció el verano pasado». Galán quiso dejar muy claro que el paseo está «completamente fijo», y una vez concluidas las obras, «quedará completamente estanco».
La misión de la escollera que comenzó a construirse ayer a unos cinco metros de la pared del muro es absorber parte de la fuerza de las olas, reduciendo así su incidencia sobre el muro. Galán reconoció que «si no hay arena, quedará al descubierto», y los planes a corto plazo no incluyen realizar un nuevo aporte. «Todavía desconocemos los resultados del estudio que hemos encargado para saber los motivos de la pérdida. Por tanto, sería absurdo echar más arena en este momento», argumentó. El informe estará listo en el primer trimestre del próximo año.
Al margen de la escollera, el muro se reforzará con hormigón y se aumentará la profundidad de la zapata en un metro, por lo que pasará a tener tres y medio. El presupuesto de las obras es de 1.150.000 euros.
fuente/elcomerciodigital.com/